BLOG

¿QUÉ PAPEL DESEMPEÑA LA PALABRA ESCRITA EN EL APRENDIZAJE DEL HABLA?

Cuando mencionamos que hace años que no utilizamos un libro de texto, muchos alumnos se sorprenden y a veces se desconciertan. Como la gran mayoría de nuestros alumnos son licenciados universitarios, están acostumbrados a ver sus progresos en un libro de texto o de texto. Por eso saben lo que les queda por hacer y comprenden sus progresos. Pero, ¿por qué no utilizamos un libro de texto? Hay varias razones.

La primera tiene que ver con la personalización. Es cierto que tenemos una parrilla pedagógica que da objetivos muy precisos que hay que comprender, memorizar y reutilizar para cada nivel. Pero nuestros experimentados profesores han desarrollado su material a lo largo de los años. Así que, en función de los retos que se les presenten, pueden idear un plan de clase que funcione para esa situación concreta. En el caso poco frecuente de que un profesor se encuentre con una situación nueva, hay una serie de sitios que proporcionan herramientas para ayudar a la preparación. Internet está lleno de referencias que proporcionan herramientas tan interesantes como pertinentes. Esta flexibilidad es nuestro punto fuerte. Por supuesto, es posible con un libro de texto, pero estará menos presente.

El otro es nuestro énfasis. Cómo estamos especializados en conversación, el libro de texto tiene su lugar, pero es menos importante que en un curso de escritura. El medio escrito siempre formará parte de las herramientas utilizadas para aprender un idioma; el vocabulario nuevo, los tiempos verbales, las estructuras gramaticales, etc. se ilustran bien por escrito. Pero hay que utilizarlo con moderación, pues de lo contrario corremos el riesgo de acabar con cierto tipo de problemas. Muchos alumnos, como en el caso de los hispanohablantes que aprenden francés, tenderán a leer todas las letras que componen las palabras. Como en español una letra equivale generalmente a un sonido, hacen lo mismo cuando aprenden la lengua meta. Esto da lugar a errores que hay que corregir.

Vemos este tipo de errores sobre todo con el francés, ya que esta lengua es especialmente creativa a la hora de escribir un sonido concreto de varias maneras. Por ejemplo, el sonido "o" puede escribirse :

- O (Ej: commun)

- Au (Ej: loyauté)

- Aux (Ej: animaux)

- Eau (Ej: rideau)

- Eaux (Ej: rideaux)

- Ot (Ej: îlot)

- Ots (Ej: îlots)

- Os (Ej: dos)

Así, un alumno acostumbrado a leer todas las letras que componen una palabra puede confundirse con la pronunciación de ciertas palabras. Hay demasiados alumnos que tienden a leer en la lengua meta para practicar. Aunque esto es bueno para la ortografía, la adquisición de vocabulario y para ver cómo se construye la estructura de las frases, la lectura tenderá a reforzar los errores de pronunciación.

Para limitar este tipo de errores, fomentamos las ayudas "auditivas" como el vídeo, la radio o la conversación. En todos nuestros cursos, una parte importante del tiempo de clase se dedica a la conversación. Se fijan una serie de objetivos para estas actividades de conversación, ya sean dirigidas o no. Pero a estos objetivos hay que añadir el desarrollo del vocabulario, la estructura de las frases, la fluidez y la comprensión oral. Porque para seguir una conversación, es evidente que hay que entender lo que se dice.

Pero muchos de nuestros alumnos sólo tienen clases para practicar. Y a veces hablamos de una o dos veces por semana. Les animamos a que salgan a su entorno y utilicen lo que han aprendido, pero, sobre todo en los niveles más bajos, no muchos alumnos lo hacen. Tienen miedo de equivocarse, de que no les entiendan. Pero es precisamente cometiendo errores como aprenderán. Cuanto más hablen, cuantas más estructuras escuchen, más se fijarán en su memoria y acabarán reutilizándolas. Los errores son la base del aprendizaje de la lengua oral.

Por eso hemos creado nuestros talleres de conversación. Estos talleres no son cursos, sino oportunidades para practicar y cometer errores con alumnos que tienen el mismo objetivo que nosotros: aprender a hablar.

Pero, una vez más, hay una cuestión de equilibrio. ¿Se puede aprender un idioma sin hacer un curso y simplemente sumergirse en el entorno y hablar? Es una buena manera de hacerlo, pero también conlleva un riesgo: aprender los pliegues equivocados. De hecho, el nivel "correctivo" va dirigido a los alumnos que han aprendido la lengua practicando en su entorno sin la supervisión de un buen profesor. ¿De qué tipo de error estamos hablando? En inglés, vemos "They was" en lugar de "They were".

En conclusión, como ocurre con muchas otras cosas, el uso de la palabra escrita en el aprendizaje de idiomas es una herramienta que debe utilizarse con moderación. Siendo conscientes de los errores que se pueden cometer con este tipo de medio, los alumnos pueden tenerlo en cuenta y favorecer otros medios más "prácticos" o auditivos para seguir construyendo sus herramientas lingüísticas.

Si tiene alguna pregunta o comentario, no dude en ponerse en contacto conmigo.