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La inteligencia artificial en el trabajo: ¿cómo se están adaptando las empresas?

Resultados de una encuesta a profesionales de Recursos Humanos sobre la gestión de la IA, el futuro de los puestos de nivel inicial y las competencias del mañana.

La idea de realizar esta encuesta surgió después de leer varios comentarios sobre el impacto de la inteligencia artificial en los puestos de nivel inicial dentro de las empresas. Algunas personas planteaban que la IA podría sustituir gradualmente una parte de estos empleos.

Como estoy en contacto con numerosos profesionales de Recursos Humanos, decidí preguntarles su opinión. ¡En realidad, les hice nueve preguntas!

La participación superó mis expectativas. Aunque el número de respuestas no permite obtener conclusiones estadísticamente representativas, los resultados ponen de manifiesto varios hallazgos interesantes y ofrecen puntos de reflexión que podrían ser útiles para las organizaciones que están desarrollando sus propias estrategias de integración de la IA.

Introducción

La inteligencia artificial está incorporándose progresivamente al mundo laboral. Permite redactar textos, resumir información, generar ideas, automatizar ciertas tareas y apoyar la toma de decisiones.

Sin embargo, más allá de las posibilidades tecnológicas, sigue habiendo una pregunta importante: ¿están las organizaciones suficientemente preparadas para integrar estas herramientas de manera responsable y productiva? ¿Y qué impacto tendrá esta integración en las necesidades de personal de las empresas?

Una tecnología ampliamente aceptada, pero cuyo uso sigue siendo desigual

El primer hallazgo se relaciona con la postura de las organizaciones respecto al uso de la IA en el trabajo.

Entre las personas encuestadas, el 45,5 % indicó que el uso de la IA se fomenta en su organización. Otro 27,3 % señaló que está permitido, aunque no se promueve oficialmente, mientras que el 13,6 % indicó que solo se autoriza en determinadas situaciones.

En total, el 86,4 % de las personas encuestadas describió un entorno en el que el uso de la IA está permitido o se fomenta. Solo una de las organizaciones representadas en la encuesta prohíbe su uso.

Estos resultados sugieren que la prohibición total no es el enfoque predominante entre las organizaciones representadas en esta encuesta.

Sin embargo, aceptar la tecnología no significa necesariamente que su uso esté generalizado.

Al preguntarles en qué medida los empleados utilizan actualmente herramientas de IA, la mitad de las personas encuestadas indicó que solo algunos empleados las utilizan. Aproximadamente el 41 % señaló que el uso es habitual o está muy extendido, mientras que el 9,1 % considera que sigue siendo muy limitado.

Esto pone de manifiesto una diferencia entre permitir el uso de la IA e integrarla efectivamente en las actividades cotidianas.

Autorizar una tecnología no basta para aprovechar todo su potencial. Los empleados también necesitan conocer las herramientas disponibles, comprender sus limitaciones y saber en qué situaciones pueden aportar un valor real.

Para las organizaciones, el reto consiste en pasar de una simple apertura al uso de la IA a una utilización consciente, adaptada a sus necesidades e integrada en sus prácticas de trabajo.

Gobernanza: ¿quién supervisa el uso de la IA?

La integración de la inteligencia artificial también plantea cuestiones de responsabilidad.

Entre las personas encuestadas, el 36,36 % indicó que se había designado a una persona o un equipo para supervisar el uso de la IA. El mismo porcentaje (36,36 %) señaló que su organización todavía no había asignado a nadie esta responsabilidad. Por su parte, el 22,73 % indicó que las responsabilidades estaban en proceso de definición. Otro 4,55 % no sabía si existía una persona o un equipo responsable en su organización.

Estos resultados ponen de manifiesto un posible desafío: en varias de las organizaciones representadas, la responsabilidad de supervisar el uso de la IA todavía no está claramente definida.

El uso de la IA no es una cuestión que corresponda únicamente al área de Tecnologías de la Información. También afecta a la gestión de datos, las prácticas profesionales, el cumplimiento normativo, la capacitación y las decisiones que se toman a partir de los resultados generados.

Los comentarios recogidos en la encuesta reflejan esta diversidad de preocupaciones. Algunas personas destacaron la privacidad y la seguridad de los datos. Otras señalaron la necesidad de coordinar los esfuerzos entre departamentos, compartir buenas prácticas y garantizar el cumplimiento de una política de uso ético y responsable, verificando al mismo tiempo la veracidad de la información obtenida.

Por lo tanto, una gobernanza eficaz debe ir más allá de la selección de herramientas. También debe definir los usos permitidos, las responsabilidades de los empleados, los mecanismos de verificación y las situaciones en las que la intervención humana sigue siendo indispensable.

El objetivo no consiste necesariamente en crear una estructura compleja en cada organización, sino en garantizar que las responsabilidades estén claramente asignadas y que los empleados sepan cómo utilizar estas herramientas de manera adecuada.

Privacidad y confiabilidad: dos preocupaciones importantes

Al preguntar qué aspectos debían supervisarse, la privacidad y la protección de datos ocuparon el primer lugar entre las opciones propuestas, con el 44,44 % de las respuestas.

Esta preocupación es comprensible. Dependiendo de la herramienta utilizada, su configuración y las normas aplicables, compartir información confidencial con un sistema de IA puede generar riesgos para una organización. Por ello, es esencial determinar qué datos pueden utilizarse, qué herramientas están autorizadas y qué precauciones deben tomarse antes de introducir información en un sistema de IA.

Entre las demás preocupaciones mencionadas se encuentran:

  • El uso de la IA por parte de los empleados (11,11 %).

  • La capacitación de los empleados (11,11 %).

  • La confiabilidad de la información generada (5,56 %).

En cuanto a la confiabilidad, las herramientas de IA generativa pueden producir respuestas bien redactadas y convincentes que no necesariamente son exactas o completas. Por eso, validar la información, comprobar las fuentes y analizar críticamente los resultados sigue siendo indispensable.

Una de las personas encuestadas resumió este desafío al señalar la necesidad de "distinguir entre lo verdadero y lo falso".

Esto plantea una cuestión fundamental: a medida que las herramientas se vuelven más eficaces para generar contenido, los usuarios también deben desarrollar una mayor capacidad para evaluar su calidad.

Diferentes áreas utilizan la IA

Las áreas en las que se utiliza la IA varían según las organizaciones encuestadas.

Recursos Humanos y reclutamiento (19,05 %), junto con Operaciones (19,05 %), fueron las áreas seleccionadas con mayor frecuencia por las personas participantes como aquellas en las que más se utiliza la IA. Les siguen Administración (14,29 %), Mercadotecnia y Comunicación (9,52 %), Ventas (9,52 %) y Tecnologías de la Información y Desarrollo de Software (9,52 %). El área Jurídica fue seleccionada por el 4,76 % de las personas encuestadas.

Los comentarios abiertos también mencionan usos relacionados con la gestión del correo electrónico, la elaboración de estimaciones, la validación de información y la programación. Algunas personas indicaron que sus organizaciones ya utilizan diversas herramientas de IA, mientras que otras describieron un uso todavía limitado o planes de implementación gradual.

Uno de los comentarios destacó el interés por comprender mejor las herramientas disponibles para optimizar y automatizar la gestión de las operaciones, de modo que los empleados puedan dedicar más tiempo a actividades en las que su aportación humana genere un verdadero valor añadido.

Otra persona señaló que su organización espera incorporar la IA, más adelante, en la elaboración de estimaciones, en determinados departamentos de producción y, posteriormente, en Recursos Humanos.

Estas respuestas reflejan distintas etapas de adopción. Algunas organizaciones buscan mejorar procesos existentes, mientras que otras todavía están explorando las posibilidades.

Los puestos de nivel inicial: ¿desaparecerán?

Esta es la pregunta que dio origen a la encuesta.

Entre las personas encuestadas, el 47,62 % considera que las necesidades de puestos de nivel inicial se mantendrán esencialmente iguales, mientras que el 9,52 % piensa que estos puestos evolucionarán en lugar de desaparecer.

En otras palabras, el 57,14 % prevé que los puestos de nivel inicial seguirán existiendo en sus organizaciones, aunque sus funciones y responsabilidades puedan cambiar.

Para las demás personas encuestadas, la respuesta sigue siendo incierta. El 28,57 % considera que todavía es demasiado pronto para saberlo, mientras que el 14,29 % aún no sabe qué impacto tendrá la IA.

Un dato interesante es que ninguna persona encuestada indicó que su organización estuviera reduciendo la contratación de personal para puestos de nivel inicial o que estos puestos ya hubieran desaparecido o fueran a desaparecer como consecuencia de la IA.

Estos resultados no resuelven la cuestión del futuro de los empleos de nivel inicial. Sin embargo, sugieren que, entre los profesionales encuestados, la desaparición de estos puestos todavía no es una realidad declarada en las organizaciones representadas.

El pensamiento crítico: una competencia clave para el futuro

Tanto si la IA ya está presente en tu empresa como si todavía no se utiliza, tendrá un impacto en las competencias que se necesitarán en el futuro.

Al preguntar qué competencias deberán desarrollarse más, el pensamiento crítico ocupó el primer lugar, con el 42,86 % de las respuestas. El criterio y la toma de decisiones ocuparon el segundo lugar (19,05 %), seguidos de la resolución de problemas (9,52 %).

Uno de los comentarios destacó la importancia de convertir la IA en "un motor de creatividad, en lugar de un sustituto del pensamiento humano". Esta distinción es importante.

La IA puede apoyar la reflexión, proponer ideas, resumir documentos y acelerar determinadas etapas del trabajo. Sin embargo, para aprovechar sus resultados de manera eficaz, los empleados deben aplicar el pensamiento crítico, cuestionar las respuestas generadas, identificar errores y tener en cuenta el contexto en el que trabajan.

Lo mismo ocurre con el criterio, la toma de decisiones y la resolución de problemas.

Para las organizaciones, este resultado señala una prioridad de capacitación: desarrollar estas capacidades en los empleados y, al mismo tiempo, enseñarles a utilizar eficazmente las herramientas de IA.

Conclusión: el verdadero reto es encontrar el equilibrio adecuado

Las respuestas de esta encuesta ponen de manifiesto una tensión que va más allá de la elección de herramientas tecnológicas.

Por un lado, las organizaciones quieren mejorar la productividad, automatizar determinadas tareas y aprovechar las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial. Por otro, deben proteger sus datos, verificar los resultados y preservar las competencias que permiten a los empleados ejercer su criterio.

La integración de la IA no puede reducirse a una cuestión tecnológica. También requiere decisiones organizacionales, reglas claras e inversión en el desarrollo de las competencias humanas.

El reto no consiste simplemente en hacer más con la IA. Consiste en hacer mejor las cosas gracias a ella, sin perder aquello que da valor al trabajo humano.

Si tienes preguntas o comentarios, no dudes en ponerte en contacto conmigo.